Desde Soñar Despierto creemos que soñar no es un lujo, sino una necesidad. Todos los niños y niñas merecen imaginar un futuro lleno de posibilidades, pero para quienes viven en situación de tutela, en infinidad de ocasiones esto suele ser un reto. La falta de estabilidad, redes de apoyo y oportunidades reales muchas veces les impide creer en un mañana mejor.
Por eso, en la Noche por los Sueños, reivindicamos el derecho de todos los niños y niñas a poder soñar, sin importar las circunstancias que les haya tocado vivir. Soñar es el primer paso para cambiar su realidad, y nuestro compromiso es brindarles las herramientas y el apoyo necesario para que sus sueños no se vean limitados por su pasado.
Como sociedad, tenemos la responsabilidad de garantizar que todos los niños tengan la oportunidad de soñar. Necesitamos mejorar el sistema de protección, garantizar una educación de calidad y ofrecer programas que fomenten su creatividad y resiliencia. No podemos permitir que su pasado determine su futuro.
La Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU reconoce derechos como la educación y la protección contra la violencia, pero no menciona explícitamente el derecho a soñar. Sin embargo, este derecho está implícito en la libertad de expresión, la participación y el acceso a oportunidades. No basta con cubrir necesidades básicas, hay que alimentar su imaginación y esperanza.
Con el apoyo adecuado, estos niños, niñas y adolescentes pueden romper barreras y convertirse en adultos capaces y felices. Nuestra misión es acompañarlos en su camino, desde que entran en los centros de acogida hasta que salen de los mismos, asegurándonos de que sus sueños no se vean limitados por su pasado, sino impulsados por las oportunidades del presente.